Un día desperté y descubrí que podía ser tan alta como el cielo, mas vieja que el viento, e igual de bella que la naturaleza.
Descubrí tambien que podía hacer que una montaña me haga reverencia y llegar a donde nace la tierra; que desde el Sol podía ver mi casa y que la Luna no sabe a queso.
Descubrí que de un salto podía llegar al desierto y que si yo quería, podía tomarme de un sorbo, el océano.
Ese día decubrí demasiadas cosas, todas, encontradas en mi interior buscandole una dirección a mi vida.
Y aunque todavía no la encuentro, y sabiendo que el camino es complicado, se que todo valdrá la pena
cuando llegue aquel momento.
Pequeña iLusa, una Gran aventurera.
Descubrí tambien que podía hacer que una montaña me haga reverencia y llegar a donde nace la tierra; que desde el Sol podía ver mi casa y que la Luna no sabe a queso.
Descubrí que de un salto podía llegar al desierto y que si yo quería, podía tomarme de un sorbo, el océano.
Ese día decubrí demasiadas cosas, todas, encontradas en mi interior buscandole una dirección a mi vida.
Y aunque todavía no la encuentro, y sabiendo que el camino es complicado, se que todo valdrá la pena
cuando llegue aquel momento.
Pequeña iLusa, una Gran aventurera.







